Por qué se paga (y por qué no es un scraper)
Pregunta legítima. Te respondemos directo.
Lo difícil no es encontrar los anuncios
Una lista de ofertas la saca cualquiera, gratis. El trabajo de verdad empieza después, cuando te quedas delante de doscientas líneas y tienes que averiguar tú solo cuáles valen el rato de postular. Eso es lo que hace Faro por ti: lee cada puesto contra tu CV, le pone una nota y te explica por qué está ahí, y de paso aparta los duplicados y los anuncios que llevan meses abiertos solo porque nadie los ha cerrado.
Si es gratis, normalmente pagas con datos
Un servicio que no te cobra tiene que vivir de algo, y suele hacerlo revendiendo lo que sabe de ti: quién eres, qué buscas, qué pone en tu CV. Nosotros no, y la suscripción es justo lo que nos deja libres para no hacerlo.
Debajo hay infraestructura real, no una carpeta descargada
Cada día leemos las páginas de empleo de miles de empresas y las comparamos con tu perfil, mientras un motor de IA se ocupa de tu CV y te prepara las cartas. No es un archivo que se descarga una vez y se deja ahí: es cálculo que corre sin parar, y cuesta. La suscripción cubre eso y nada más, sin publicidad y sin revender nada a nadie.
¿Y el open source?
El código abierto es una gran cosa, pero no paga los servidores ni la IA; y, mira por dónde, los que viven de anuncios patrocinados o de datos revendidos a veces son ellos mismos open source. Preferimos un trato más sencillo: pagas poco, y a cambio el servicio trabaja para ti, no para quien compraría tus datos. Si algún día abrimos alguna parte, lo haremos, pero mantener el servicio en pie va antes que las banderas.